Cortes de Poda

Al podar, los cortes deben hacerse de modo que sólo se remueva el tejido de las ramas y el tejido del tronco no sufra daños. En el punto donde la rama se une al tronco, los tejidos de ambos son contiguos, pero están separados. Si al podar corta solamente los tejidos de la rama, es probable que los tejidos del tronco no mueran y que la herida sane mejor.
1. Poda de ramas vivas (Fig. 6)

Para encontrar el sitio donde debe cortar, busque el cuello de la rama que sale del tejido del tronco debajo de la base de la rama (Fig. 6A). En la superficie de encima suele haber un reborde de corteza de la rama (más o menos) paralelo al ángulo de la rama, a lo largo del tronco del árbol. El corte correcto no daña ni el cuello ni el reborde de corteza de la rama.
Fig 6a.
A. Objetivo de la corte
Un corte correcto empieza justamente afuera del reborde de corteza de la rama y baja en ángulo, apartándose del tronco del árbol, sin lesionar el cuello de la rama (Fig. 6B). Corte lo más cerca posible del tronco, en la axila de la rama, pero fuera del reborde de corteza de ésta, para que el tejido del tronco no sufra lesiones y la herida sane lo antes posible. Si el corte se hace demasiado lejos del tronco, dejando un tocón de rama, el tejido de ésta muere y la herida se cierra con tejido cicatricial procedente del tronco. La herida tarda en cerrar porque ese mismo tejido del tronco tiene que sellar también el tocón. Fig 6b & c.
La calidad de los cortes de poda se puede evaluar examinando las heridas al final de la temporada de crecimiento. En los cortes de poda bien hechos se forman anillos concéntricos de tejido cicatricial (Fig. 6B). Los cortes lisos que se hacen dentro del borde de la corteza o el cuello de la rama provocan un intenso desarrollo de tejido cicatricial a los lados de las heridas de poda, con muy poca formación de dicho tejido en la parte superior e inferior (Fig. 7D). Como dijimos, los cortes que dejan tocones provocan la muerte del resto de la rama, y el tejido cicatricial se forma alrededor de la base, con los tejidos del tronco.

Al cortar ramas pequeñas con podaderas manuales, asegúrese de que la herramienta esté bien afilada para que el corte sea limpio y no cause desgarramientos. Las ramas grandes que requieren el uso de sierra deben sostenerse con una mano mientras se hace el corte. Si la rama es demasiado grande y no puede sostenerla, haga el corte en tres pasos para no desgarrar la corteza (Fig. 6C).
1. El primer corte es una muesca superficial debajo de la rama, afuera del cuello. Este corte impedirá que la rama desgarre el tejido del tronco al caer, separándose del árbol.
2. El segundo corte debe hacerse en la parte externa del primero, a través de toda la rama, dejando un tocón corto.
3. Luego se corta el tocón justamente afuera del reborde de corteza o el cuello de la rama, y termina la operación.
2. Poda de ramas muertas (Fig. 6)

La poda de ramas muertas es muy similar a la de ramas vivas. Generalmente es muy fácil hacer el corte correcto, porque el cuello y el reborde de corteza de la rama se distinguen de la rama muerta porque siguen creciendo (Fig. 6A). Haga el corte de poda justamente afuera del anillo de tejido cicatricial que se haya formado, procurando no causar daño innecesario (Fig. 6C). Si va a cortar ramas muertas grandes, sosténgalas con una mano o use el método de tres pasos, como con ramas vivas. Sin embargo, el corte de ramas vivas grandes en tres pasos es más delicado, porque es más probable desgarrar la corteza.
3. Corte de horquillas (Fig. 6D)

Un corte correcto empieza apenas sobre el reborde de corteza de la rama y se extiende a través del tronco, paralelamente al reborde. El tronco removido suele ser demasiado grande para sostenerlo con una mano, y se requiere el método de tres pasos.
1. En el primer corte, haga una muesca en el tronco, en el lado opuesto a la rama que será retenida, muy por encima de la horquilla.
2. Inicie el segundo corte dentro de la horquilla de la rama, muy por encima de su reborde de corteza, y corte el tronco, por encima de la muesca.
3. Corte el tocón restante apenas dentro del reborde de corteza de la rama, a través del tronco, en dirección paralela al reborde.
Fig 6c.
D. Corte de horquillas
Figure 6. Cortes de poda
Para evitar el brote excesivo de vástagos epicórmicos en el tronco, debajo del corte, o que la muerte de éste se extienda a una rama lateral más baja, haga el corte en una rama lateral que tenga por lo menos un tercio del diámetro del tronco en su punto de unión.
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